Terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma para el trastorno por estrés agudo
El trastorno por estrés agudo se caracteriza por síntomas de ansiedad patológica, intrusión, evitación, hiperactivación neurovegetativa y disociación que se desarrollan poco después de experimentar un evento traumático (APA, 2013). Los modelos cognitivos proponen que el evento traumático altera las creencias básicas sobre seguridad, confianza y autoeficacia, y los recuerdos intrusivos del evento activan respuestas emocionales condicionadas de miedo que perpetúan los síntomas (Brewin y Holmes, 2003; Ehlers y Clark, 2000).
La terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma (TCC-T) apunta a corregir interpretaciones erróneas relacionadas con el trauma, reducir la evitación y reestructurar recuerdos intrusivos. La exposición imaginaria ayuda a reexperimentar aspectos angustiantes del evento desde una perspectiva más objetiva y con menos angustia emocional. La reestructuración cognitiva desafía creencias disfuncionales sobre el mundo y uno mismo que surgieron a raíz del trauma. Otras estrategias incluyen entrenamiento en relajación, manejo de pensamientos intrusivos y habilidades de afrontamiento (Bryant, Moulds, Guthrie et al., 2008; Bisson et al., 2013; Roberts, Kitchiner, Kenardy y Bisson, 2010).
Varios ensayos clínicos y metanálisis han encontrado que la TCC-T es sumamente efectiva para reducir síntomas de trastorno por estrés agudo, con tasas de mejoría de aproximadamente 60-90% (Kliem, Kröger y Kosfelder, 2010; Roberts et al., 2010). En comparación con medicación o terapia de apoyo, la TCC-T parece conducir a remisiones más completas y duraderas de síntomas (Roberts et al., 2010). Un factor clave en su eficacia es la inclusión de componentes de exposición, ya sea in vivo o en imaginación, junto con técnicas cognitivas para procesar el trauma emocional y correctamente (Bryant et al., 2008).
En conclusión, las alteraciones cognitivas y de la memoria relacionadas con el evento traumático contribuyen a los síntomas del trastorno por estrés agudo. La terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma representa el tratamiento psicológico mejor establecido para esta afección. Al combinar exposición imaginaria al trauma, reestructuración cognitiva y manejo de síntomas, la TCC-T aborda los mecanismos cognitivos y relacionados con el condicionamiento subyacentes en el trastorno por estrés agudo. La TCC-T es muy eficaz para lograr una remisión completa de síntomas y prevenir el desarrollo de trastorno de estrés postraumático crónico.