El procesamiento emocional en el TEPT y opciones de tratamiento psicológico
El TEPT se caracteriza por una reexperimentación persistente de un evento traumático altamente estresante, acompañada de hiperactivación fisiológica y evitación de estímulos asociados al trauma (APA, 2013). Según el modelo de procesamiento emocional del TEPT, existe un déficit en el procesamiento normal de la memoria traumática, lo que lleva a que los recuerdos permanezcan en un estado hipersensible e involuntario (Foa, Steketee y Rothbaum, 1989). En particular, las dificultades para procesar las emociones negativas intensas relacionadas con el trauma, como el miedo y la indefensión, son clave para el desarrollo y mantenimiento del TEPT (Foa y Kozak, 1986).
La terapia de exposición prolongada (TEP) es uno de los tratamientos más eficaces para el TEPT (Foa, Keane y Friedman, 2000). La TEP se basa en el modelo de procesamiento emocional e implica la exposición repetida a los recuerdos del trauma y las señales de peligro asociadas en un entorno controlado. Esto ayuda a emotionalmente procesar las memorias traumáticas y reducir su capacidad de evocar angustia (Foa y Kozak, 1986). Según Foa et al. (2000), entre un 50-90% de los pacientes con TEPT experimentan una reducción significativa de los síntomas con la TEP.
Otra opción de tratamiento bien establecida es la terapia centrada en el trauma (TCT), la cual combina elementos de exposición, reestructuración cognitiva y manejo de emociones (Cloitre, Cohen y Koenen, 2006). La TCT apunta a dar sentido a las memorias traumáticas, a mejorar la regulación emocional y a revisar las creencias inadapatadas resultantes del trauma. Varios estudios han demostrado que la TCT es eficaz para reducir los síntomas de TEPT, con mejoras que se mantienen a largo plazo (Cloitre et al., 2002; Cloitre, Chase Stovall McClough, Miranda y Emerson, 2004).
En conclusión, las perturbaciones en el procesamiento emocional de los recuerdos traumáticos constituyen un aspecto central del TEPT. La TEP y la TCT representan dos opciones de tratamiento psicológico bien establecidas que pueden ayudar a los pacientes a procesar las emociones negativas intensas asociadas al trauma, mejorar la regulación emocional y reestructurar las creencias irracionales resultantes de la experiencia traumática. Ambos tratamientos han demostrado eficacia para reducir los síntomas de TEPT y mejorar el funcionamiento de los pacientes a largo plazo.