Cogniciones obsesivas y terapias de reestructuración en el TOC
El TOC se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones que causan angustia y deterioran el funcionamiento (APA, 2013). Según modelos cognitivos del TOC, las interpretaciones exageradas de la importancia de los pensamientos intrusivos, junto con creencias infladas sobre la responsabilidad personal, conducen a la adopción de rituales compulsivos para mitigar la ansiedad y prevenir consecuencias negativas (Salkovskis, 1985; Wells, 2000). En particular, existe una tendencia a interpretar los pensamientos intrusivos normales como extremadamente significativos, peligrosos o vergonzosos (Wells y Matthews, 1994).
La terapia cognitiva basada en la exposición con prevención de respuestas (EPR) es considerada el tratamiento de primera línea para el TOC (Abramowitz, Taylor y McKay, 2009). La EPR se centra en modificar las cogniciones obsesivas a través de la exposición repetida a estímulos que evocan obsesiones, mientras se previene la realización de rituales compulsivos (Abramowitz et al., 2009). Esto ayuda a que los pacientes experimenten una habituación a la ansiedad y aprendan que sus temores no se materializarán, incluso sin compulsiones. La ERP reduce significativamente los síntomas en aproximadamente 50-80% de los pacientes con TOC (Olatunji, Davis, Powers y Smits, 2013).
Otra opción de tratamiento prometedora es la terapia metacognitiva (TMC), la cual se centra en cambiar las creencias subyacentes acerca de la importancia y el control de los pensamientos intrusivos (Wells, 2000). La TMC utiliza técnicas como la reatribución, la distracción y la postergación de rituales para modificar interpretaciones exageradas, expectativas de control inalcanzables y estrategias desadaptadas de regulación de pensamiento (Fisher y Wells, 2008). Varios estudios han encontrado que la TMC, tanto individual como en combinación con ERP, es eficaz para reducir los síntomas obsesivo-compulsivos, con algunas ventajas en términos de prevención de recaídas a largo plazo (Wells et al., 2010; Wilhelm et al., 2014)
En resumen, las creencias disfuncionales y los sesgos cognitivos desempeñan un papel central en el mantenimiento del TOC. La ERP y la TMC representan opciones de tratamiento psicológico prometedoras que pueden ayudar a los pacientes a modificar cogniciones obsesivas, expectativas de control poco realistas y estrategias inadecuadas de regulación del pensamiento, lo que conduce a una mejoría significativa en los síntomas. La combinación de estas terapias parece ser particularmente efectiva para lograr remisiones a largo plazo en el TOC.