Cinco terapias prometedoras para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad
La terapia cognitivo-conductual, asociada a Russell Barkley, utiliza técnicas como entrenamiento para padres, modificación de conducta, economía de fichas y contratos de contingencia para mejorar la conducta, atención y funciones ejecutivas en niños con TDAH (Barkley, 1997). Esta terapia es muy eficaz, especialmente cuando se combina con medicación estimulante.
- El entrenamiento en Mindfulness, desarrollado por Susan Kaiser-Greenland y Lidia Zylowska, enseña habilidades de atención plena para mejorar el enfoque, control de impulsos y manejo del estrés en niños con TDAH (Kaiser-Greenland, 2010; Zylowska et al., 2008). La meditación guiada, yoga y relajación aumentan la conciencia y autorregulación. Esta terapia es útil como intervención complementaria.
- La terapia interpersonal, asociada a John Bowlby y Mary Ainsworth, se centra en mejorar la sensibilidad y estructura familiar, comunicación y manejo de emociones fuertes que pueden exacerbar síntomas de TDAH (Ainsworth et al., 1978; Bowlby, 1969/1982). Mediante consejería, la terapia aborda dinámicas familiares disfuncionales y proporciona estrategias para establecer límites adecuados y apoyar la autorregulación del niño.
- El entrenamiento en habilidades sociales, desarrollado por Frank Gresham y Stephen Elliott, enseña estrategias para mejorar la interacción social, resolución de problemas y autocontrol emocional en niños con TDAH (Gresham, 1998; Elliott y Gresham, 1993). Mediante instrucción directa, ensayo de conducta, retroalimentación y tareas para casa, los niños aprenden habilidades como iniciar interacciones, cooperar y manejar situaciones frustrantes.
- La terapia ocupacional centrada en la función sensorial, desarrollada por A. Jean Ayres, utiliza actividades sensoriomotoras para mejorar la modulación sensorial y atención sostenida en niños con TDAH (Ayres, 2005). Mediante manipulación táctil, peso, columpios y juegos, esta terapia ayuda a los niños a estar alerta, enfocados y autorregulados. La terapia ocupacional es especialmente útil para niños con dificultades perceptivas e hipersensibilidades sensoriales.
En conclusión, existen diversas opciones de tratamiento prometedoras para el TDAH según las necesidades individuales. La combinación de terapias conductuales, cognitivas, interpersonales y centradas en las habilidades del niño suele asociarse con los mejores resultados. La terapia debe adaptarse a lo largo del desarrollo para abordar desafíos emergentes y apoyar la transición a la adolescencia y edad adulta.